A todos nos gusta disfrutar de ves en cuando de un buen asado, un bife a la plancha o un choripan. Pero, ¿alguna vez se preguntaron que les sucede a las vacas para que estén listas para el consumo?
Aunque la respuesta del matadero y el frigorífico es obvia, lo que no es obvio, es cómo llegan hasta allí.
Se suele caracterizar al ganado destinado para la producción de carne como animales inmóviles, pues estan demasiado enfermos o heridos para moverse por sus propios medios. Estos animales deben atravesar un dolor innecesario: les quiebran los huesos y desgarran ligamentos, son pateados, mordidos por otros animales, tirados y arrastrados por cuello o extremidades. Y a esto, se suma el hecho de que no cuentan con comida, agua fresca, sombra y atención veterinaria. En consecuencia, empiezan a perder peso (el organismo comienza a obtener energía a partir de los lípidos de reserva y una vez agotados éstos, a partir de las proteínas presentes en los músculos), los huesos se debilitan y no tienen fuerza suficiente para ponerse de pie.
Todo ésto, ocurre en aquellos establecimientos y granjas que no cuentan con la aparatología necesaria para trasladar al ganado inmovil y evitar así que se estresen aún más. Pues cabe mencionar que como están aquellos que no cumplen con las normativas que regulan el trato de los animales destinados a la producción de alimentos, tambien estan aquellos que sí lo cumplen.
Es necesario que aumenten los controles en los establesimientos que exporten, importen o vendan cabezas de ganado y en los frigoríficos, ya que la muerte de los animales debe ser rápida y sin dolor.
No olvidemos que los animales tambien tienen derechos y depende de todos que éstos se cumplan.
Fuente:www.farmasanctuary.org/campaign/beef_report.htm





